Fiebre es cuando una persona aumenta su temperatura corporal por sobre lo considerado normal.
La temperatura "normal" oscila entre los 36,1ºC y los 37,5ºC. Sin embargo, depende de muchos factores, como la edad de la persona, su historial médico, factores físicos, un embarazo, cambios hormonales, etc.
Así mismo, dónde tomes la temperatura también podría variar en algunos grados: la temperatura axilar es 0,5ºC más baja y la rectal 0,5ºC más alta que la oral.
Observaciones Generales:
- La fiebre NO es una enfermedad. Sino el resultado o respuesta a alguna agresión física, química u orgánica del organismo. Es decir, se está defendiendo de algún agente externo anormal.
- Los niños suelen ser más proclives a la fiebre que los adultos, debido a sus bajas defensas (sistema inmunológico más débil).
- No automediques a tu hijo.
- Consulta a tu médico en caso que una fiebre alta perdure.
- Te recomendamos que siempre tengas un termómetro en casa. Cada vez que los uses, límpialo y preocúpate de que la columna de mercurio esté bajo la temperatura mínima.
¿Cómo prevenir en mi núcleo familiar?
- Evita que sufran cambios bruscos de temperatura.
- Que mantengan siempre una buena hidratación (seis a ocho vasos de agua al día).
- Que se abriguen bien cuando la temperatura sea baja.
- Que se sequen el pelo en las mañanas frías.
- Que eviten ponerse en contacto directo en lugares cerrados con personas que tengan enfermedades infecciosas.
- Cuidando que tengan bastante descanso.
- Dejando a mi hijo en casa hasta que por 24 horas su temperatura sea normal.
- En el verano, tener cuidado con el sol y la insolación.